Haciendo frente al estrés


HACIENDO FRENTE AL ESTRÉS


“Frecuentemente, lo que sucede no es tan importante como la forma en que reaccionamos a lo que sucede” (T. Golas)

El estrés, es una reacción de alarma que el cuerpo y la mente utilizan para hacer frente a una “situación de cambio”. Puede ayudarnos a actuar apropiadamente si se trata de una situación problemática, y por ello, es una señal de alarma que desprende mucha energía y hay que canalizarlo positivamente. Sin embargo, dado que respondemos de varias formas físicas y psicológicas, si hay mucho estrés y no lidiamos apropiadamente, puede ocasionar agotamiento, “recaídas en personas que experimentan ciertas condiciones” y síntomas indeseables como la taquicardia, angustia, aumento de la presión arterial y secreción inapropiada de sustancias corporales. Por ello, es bueno tener unas estrategias de prevención y afrontamiento del estrés disfuncional.

Cómo detectar el estrés

Las manifestaciones pueden ser variadas, difusas y estar asociadas con ansiedad o depresión. Entre otros, se puede observar: irritabilidad, elevación del latido cardiaco, agotamiento, ansiedad, manos sudorosas, boca seca y músculos tensos. Igualmente, cambios en los patrones del sueño, reacciones de enojo, dificultad para concentrarse, abuso del alcohol, drogas o medicinas.

Práctica la relajación

Entre otros, practica la relajación y la actividad física. Para ello, haz caminatas diarias entre 15-30 minutos asociados a ejercicios de respiración profundos, en actitud tranquila y buscando tener la mente despejada.  Haz ejercicios y deportes no competitivos. Con los ojos cerrados y al término de tus ejercicios de relajación, imagínate estar tumbado en la arena de la playa u otro lugar agradable.


Actitudes positivas para contrarrestar el estrés

-    Si tienes que esperar, considérala como parte de tu tiempo libre. Lee, escribe algo o camina un poco. Así, la espera será menos aburrida.
-    Si tus expectativas parecen inalcanzables, disminúyelas. Te ayudará a incrementar tus logros y a sentirte bien.
-    Ponle palabras a tus emociones. Ayudan a minimizar las tensiones, los demás sabrían de lo que te ocurre y tu descubrirías nuevas formas de ver las cosas.
-    No dejes para después si lo puedes hacer hoy. Te ayudará a disminuir tu estrés.
-    Has una cosa por vez. Hacer cosas simultáneamente estresa.
-    Dedica un tiempo para ti, podrías disfrutar de tu pasatiempo favorito.
-    No escondas tu problema. El hablar, ayuda a desahogarse.
-    Planea hacer cosas con anticipación para no verte en apuros.
-    Algunas tareas exigen perfección y muchas solo necesitan terminarse.
 
Estilos de vida que previenen del estrés

-  Adopta un patrón sencillo de ejercicios físicos diarios que no interfieran con otras actividades, para que en ti se hagan un hábito. Camina varias cuadras todos los días. Para ello, estaciona el carro un poco más lejos para caminar. Igualmente, aprovecha tu tiempo de descanso para hacer ejercicios físicos.
- Duerme el tiempo que necesitas e intenta habituarte a dormir dentro de un mismo horario, el sueño ayuda a recuperarse del estrés y el cuerpo se acostumbra a descansar en horas señaladas. Revisa el lugar donde duermes, el colchón debe estar firme y cómodo. También, aleja los ruidos y la luz mientras duermes.
-  Evita el alcohol y la cafeína antes de ir a la cama. Usa la cama solamente para dormir y no para leer, ver televisión o estar allí sin hacer nada.
 - Come alimentos sanos y debidamente balanceados, incluye vegetales, frutas y productos del mar. Disminuye las grasas, las bebidas y los alimentos procesados porque aumentan el colesterol y los riegos de obesidad. Define un horario para los alimentos, come en compañía y habla sobre temas agradables.

Busca un espacio familiar y laboral agradable
 
-  Evita la contaminación de humo de tabaco o residuos tóxicos. No fumes ni dejes que otros lo hagan en tu presencia. Contrarresta el aire seco como húmedo.
-  Deja las ventanas abiertas, tu habitación o centro de trabajo requiere ventilación y suficiente iluminación.
-   Garantiza que el ambiente físico donde vives y trabajas este limpio y ordenado.
-   Busca medios para reducir el ruido.

Fomenta un clima psicológico agradable


-    Resalta las cosas buenas que te han ocurrido en el día y relativiza/minimiza los hechos desagradables,
-    Mírate en el espejo, piensa en positivo y sonríe. Sonríe con la gente y verás como sus agradables gestos te ayudarán a relajarte y levantar el ánimo.
-    Ponte en el lugar de los demás antes de juzgarlos. Si evitas reproches y destacas lo positivo, verás como ellos empiezan a corregir sus errores.
-    Si eres respetuoso/a, estarás construyendo un clima saludable a tu alrededor.  
-    Busca hacer acuerdos, negocia y ayuda a definir claramente las responsabilidades y derechos de los que viven o trabajan contigo.  


Dr. Julio Celada González, Médico-Psiquiatra y Psicólogo
Los Ángeles, CA 2019




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